lunes, 26 de octubre de 2015

PRUEBAS de la PRESENCIA EXTRATERRESTRE!!!..... en la Tierra!!!!.....





Los humanos, como raza, aún no están preparados para conocer nuestra presencia en el planeta, y por eso los científicos son nuestros mejores aliados…




El cráter de la Bahía de Cádiz, que tanta perplejidad está causando en los esforzados investigadores de lo superfluo, no tiene nada de misterioso ni menos aún reviste relevancia de ninguna naturaleza porque allí no hay nada, salvo un agujero. Simplemente en ese lugar se asentó, durante mucho tiempo, una nave espacial y luego se fue…


De la misma forma que carece de relevancia el cráter de la Bahía de Cádiz, tampoco la tiene el pilar de hierro de Delhi, que era simplemente una antena que utilizaban los extraterrestres afincados en el lugar para comunicarse con su planeta…


A veces los extraterrestres no llegan a nuestro mundo, pero sí sus señales, como la denominada “señal ¡Wow!”, proveniente de un planeta enorme como Júpiter situado a unos mil años del centro de la Galaxia, y que se encuentra aproximadamente a treinta mil años luz de nuestro sistema solar. Dicha señal no nos ha llegado directamente sino a través de repetidoras instaladas en diversos lugares del cosmos, siendo la última, y que la ha retransmitido hasta nuestro planeta, la que se encuentra en Regulus.


Los extraterrestres vienen a nuestro planeta por diversas razones, entre ellas para investigación o para turismo, sea con un contingente o simplemente en forma personal, como en el caso denominado “El caminante de Boisaca”, en que el turista espacial iba deambulando solitario y distraído por la vía del tren y fue atropellado…

El denominado duende de Gerona, que fue capturado en un bosque cerca de esta ciudad, Cataluña, y que se conserva en un frasco con formaldehído en la casa del parapsicólogo catalán Ángel Gordon, era simplemente una mascota extraterrestre, como lo puede ser entre nosotros un gatito, un conejito o un monito. Simplemente se escapó por una negligencia de su dueño. Como puede observarse, en todos lados se cuecen habas…


En octubre de 2002, mientras estaba de vacaciones con su familia en la sureña ciudad de Concepción, el niño Julio Carreño encontró un extraterrestre de pequeñas dimensiones, pues apenas medía 7.2 centímetros de longitud. El pequeño ser falleció simplemente porque su organismo no pudo combatir los virus terrestres. Sus compañeros lo abandonaron a su suerte por el temor de que contaminara la nave. Fue un caso de desinterés –¿cuándo no?–por la vida ajena… Como puede verse, los extraterrestres no se diferencian mucho de los humanos…



No todos los extraterrestres ingresan a nuestro mundo por medios tradicionales, como lo puede ser una nave espacial, ya que a veces lo hacen a través de aberturas dimensionales, como los denominados “niños verdes de Banjo”, travesura mediante…










Los extraterrestres también pueden llegar a la Tierra desde el futuro, como sucedió, por ejemplo, con el alienígena del incidente conocido como “Jonathan Reed”, e incluso encontrar la muerte aquí. Sabemos que el 10 % de espíritu encarnado (Yo inferior), cuando se traslada en el tiempo, “arrastra” al 90 % de espíritu no encarnado (Yo Superior o Thetán) y si llegara a desencarnar, como sucedió en este caso, el 100 % del espíritu se traslada automáticamente a su tiempo.

Las “Calaveras de cristal” fueron talladas por extraterrestres que vinieron aquí en la época de los pitecántropos y los neandertales para estudiarlos. No encierran ningún misterio y por supuesto que no producen curaciones de ningún tipo. Cualquier tipo de sanación, por lo tanto, hay que atribuírsela al “efecto placebo”. Tampoco producen ningún tipo de fenómeno, y quienes los han presenciado y se los han atribuido, simplemente ignoraron que fueron burlados por los espíritus del Error…



Fuente: http://www.grupoelron.org

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